Sobre el Informe Goldstone [6/11/2009] Conferencia de la Periodista Ana Jerozolimski.
Segunda parte.
Ese es otro problema clave con el que lidió la Comisión Goldstone, las fuentes en las que se basó la Comisión. Y sin olvidar lo que yo considero criticable, la decisión israelí de no cooperar con la Comisión Goldstone, inclusive dejando eso de lado, no creo que hubira cambiado sustancialmente mucho si Israel hubiera cooperado oficialmente con la Comisión.
El tema es las fuentes con las que se manejó la Comisión - quizás por una atribución sincera de creer que así se debian hacer las cosas, no porque quería oir cosas contra Israel, - seamos benévolos -, sino porque realmente creía que nadie iba a mentir, de buena fe - la autenticidad que dio o la fe que puso en los testimonios que oyó en Gaza.
Hubo hace poco un testimonio interesante en el diario Iediot Ajronot de un Dr.David Zanger. Médico, cuenta en el artículo en Iediot Ajronot sobre el trato dado a los pacientes palestinos en Israel. Se dirigió por carta al Juez Goldstone y cuenta que cuando fue la operación Jomat Maguén (Muro de Defensa) en Cisjordania, en Judea y Samaria en 2002, detonada por esa recurrencia terrible de atentados suicidas, el último la masacre en el Hotel Park de Natania en Pésaj. 
No sé si recuerdan pero en ese operativo uno de los temas de los que más se habló fue “la masacre de Jenín”. Se habló de cinco mil muertos en situaciones terribles. ¿Porqué lo menciono a raíz del artículo éste del Dr. Zanger? Él cuenta que en ese operativo era jefe del cuerpo médico de su brigada, - cabe suponer que fue reclutado como reservista -, y estuvo allí. Él escribió, “yo sé no solo lo que pasó realmente en cuanto a las proporciones del combate, - y no era que dijimos “entremos a matar a los palestinos”, era un combate entre el ejército y los terroristas. Independientemente del hecho de que murieron también civiles, como en toda guerra, lamentablemente, dice “yo sé no solo que fue un combate con los terroristas, sino cómo mi labor – cuenta él – era tanto prestar el servicio médico a nuestros soldados como garantizar que la población palestina en el hospital de Jenín pudiera también recibir lo que necesitaba”. Y cuenta casos, sin dar nombres ni apellidos, de palestinos - inclusive palestinos armados que habían estado en combate con Israel - que habían sido heridos y fueron atendidos por médicos del ejército israelí.
¿Qué tiene que ver esto con la operación en Gaza? Él dice, “a pesar de estas cosas que vi directamente, el Director del Hospital de Jenín, el Dr. Abu Rali, creo que se llamaba, salió en televisión y en radio diciendo que doce misiles disparados por el ejército israelí habían destruido el hospital de Jenín. Destruido nada, yo lo vi con mis propios ojos” – seguía él diciendo eso – un médico respetable, director del hospital.
¿Cinco mil masacrados? – encontraron en el campamento de refugiados de Jenín 52 cuerpos de palestinos y 23 de israelíes. Y él lo da como ejemplo de fuentes y uno dice ¿un médico?, casi automáticamente es una fuente fidedigna, que inspira cierta confianza. “Dr. Goldstone” – le dice - “usted no supo comprender la situación en la que lo estaban engañando”. Y ahí da ejemplos. Resultó interesante, era una fuente de un médico ¿eso es garantía de algo, en el caso de esa guerra con los palestinos?
Uno de los palestinos a los que entrevisté en Gaza antes de la retirada israelí, Dr. Mahmoud Azahan, médico también, - me disculpo si reitero algo que seguro ya conté en alguna conferencia acá, quizás, la vez anterior, no tiene nada que ver con la guerra en Gaza pero sí en cuanto a la concepción de lo que estamos hablando, que también lleva a informes mentirosos, - cuando fui a su casa a entrevistarlo en julio del 2005, al mes siguiente Israel se retiraba de Gush Katif. Una periodista que me acompañaba, - que no había estado nunca en Gaza, tenía miedo y como sabía que yo había ido mucho me pidió si podía venir conmigo -, vio en una mesita, al lado nuestro, una foto de un muchacho. Le pregunta ¿“Dr. Azahan, ¿quién es él?” Y yo me imaginé porque Israel había tratado de matarlo en un ataque aéreo, la esposa resultó herida, su casa destruida, en la que estuvimos entrevistándolo era la reconstrucción - y había muerto su hijo mayor. Cuando esta colega mía le pregunta quién es él, dijo “es mi hijo mayor, Israel lo mató” y saca el celular y dice “yo tengo también esta foto acá, la llevo siempre conmigo para no olvidarme que tengo que tomar venganza” y muestra la foto del hijo – no recuerdo si era Chalet o Ahmed – tal cual estaba como lo encontraron entre las ruinas, imaginen. Y él dice “yo lo tengo así para no olvidarme nunca que me tengo que vengar”. Y mi colega, que era la primera vez en Gaza y yo siempre digo, cuando cito esta anécdota, tuvo una observación muy inteligente, dijo “¿sabe usted, Dr. Azahan? En el lugar del cual yo vengo se habría guardado la foto de él cuando sonreía”, pero él la miró como si ella cayera de la estratósfera. Estaban hablando de cosas totalmente diferentes. Entonces, no hay reparos en también inventar – y nuevamente, yo no digo que cada vez que un palestino acusa de algo a Israel esté mintiendo, no, lamentablemente no, pero entre lo que salió en el Informe Goldstone y… Nuevamente digo, hay que investigar, Israel tiene la responsabilidad de investigar, pero en todo lo que se habla hoy cuando se habla de Goldstone, las proporciones son totalmente diferentes y se analizan poco este tipo de testimonios.
Saben qué, otro ejemplo más, que menciona el Dr. Zanger, también muy interesante respecto al Informe Goldstone. El 5 o 6 de enero de 2009 hubo un incidente en una escuela de las Naciones Unidas, se acusó a Israel de haber disparado intencionalmente hacia esa escuela. Dos semanas después salió la aclaración de que no había sido así, de que había caído cerca un proyectil israelí, pero no había sido dentro de la escuela. Todo ese tipo de aclaraciones es como ir a decir “no tengo hermana”, como dice el dicho, ¿no?
Por supuesto, la aclaración, que se confirmó dos semanas después, no está en el informe.
El Dr. Zanger al repasar esta problemática dice que en el análisis de ese incidente en el Informe Goldstone aparece que los palestinos dicen que hubo no recuerdo si 24 muertos y 40 heridos en el lugar, y el Informe sigue diciendo “no tenemos pruebas, no podemos confirmarlo, aunque el número no es de descartar” independientemente de ese tema de la aclaración que fue después, de que no había sido algo intencional a la escuela. Primero dice que los palestinos alegan que ese fue el número, no tenemos pruebas pero no podemos descartarlo, pero después, en la parte de conclusiones, lo que se llama “Factual Findings”, o sea los hechos, ese número aparece como un hecho confirmado. Eso es otro ejemplo de que hubo cosas allí que estuvieron muy mal.
Según la profesora Ruth Lapidot que les mencioné, Goldstone se excedió de su autoridad, llegó a Gaza al frente de un equipo que se llama en inglés “Fact Finding Comission”, comisión destinada a averiguar qué pasó en el terreno, pero se tomó otras atribuciones con recomendaciones que nadie le pidió, - según los términos de esta profesora Ruth Lapidot - , sobre qué hay que hacer, cómo proceder.
Pero quizás uno de los temas más complejos - es el último punto que menciono – es el tema de las investigaciones, ligándolo nuevamente a lo que dije, que yo creo que Israel tiene que investigar si hay cosas que estuvieron mal.
En el Informe Goldstone se habla de 36 casos que se presentan como crímenes de guerra y da a entender que Israel no hace nada al respecto. Yo por las dudas releí hoy un informe que había recibido de las Fuerzas de Defensa de Israel sobre todo este tema de las investigaciones, de qué se ha abierto y qué no – 26 de esos 36 casos presentados como crímenes de guerra de Israel ya fueron investigados por el Ejército. Según el portavoz del Ejército doce no estaban en conocimiento de Tzahal y cuando el Informe los mencionó Tzahal empezó a investigar. De esos doce, diez eran sobre casos de daño a propiedades de civiles, y dos sobre muerte de civiles, pero no esos casos de los que se habló en la prensa de que supuestamente salieron con banderas blancas y a pesar de eso Israel disparó.
De 26 casos investigados, en ocho ya fueron presentados cargos, uno de ellos por saqueo y el soldado fue condenado a siete meses y medio de prisión por haber robado en una casa.
Pero el informe da la sensación de que Israel no hace nada.
Hablamos a menudo de polémica dentro de Israel, de organizaciones de derechos humanos… - saben qué, me importa más eso, las organizaciones dentro de Israel que lo que dice la ONU, aunque a nivel internacional la ONU tiene más peso – que no alcanza con una investigación del ejército, que tiene que haber equipos independientes que investiguen.
El tema es que el Informe Goldstone da a entender que el sistema jurídico de Israel no es confiable y eso es una de las cosas que más enfureció a la profesora Lapidot que tanto cité, porque dice “todo el mundo sabe que hasta los propios palestinos pueden apelar a la Suprema Corte de Israel; dar a entender como que lo que hace Israel no es creíble es algo totalmente inaceptable”.
Habría mucho más para decir, pero quizás es mejor dejar la tribuna a las preguntas.
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